La luz roja

Luz roja

Es verdad, aunque no me crean, es verdad.

Cada noche mientras dormía escuchaba voces, sentía una mirada fuerte y penetrante en mi cuerpo incluso sentía la respiración de alguien o algo que me espiaba mientras dormía.

Muchas veces pensé que era victima de mi imaginación de alguna película… muchas veces pensé que esta loca.

No lo estoy, no soy miedosa.

Cuando de noche sentía esa presencia, con valor miraba entre las sábanas y solo podía ver esa luz roja, que iluminaba mi cuarto, el miedo se apoderaba de mí y de nuevo me cubría con las sábanas.

Tenía muchas teorías al respecto: podría ser una pesadilla, podría ser quizás la luz de afuera, o quizá era algo mas allá de mi comprensión.

Una noche que no tiene mucho que pasó me armé de valor y me propuse estar despierta toda la noche para saber de donde venía esa luz roja y de una vez por todas acabar con el misterio.

Como armas tome mi cámara de vídeo, un regalo de mi madre, le pedí a Pelusa, mi gato que se quedara conmigo. Cerré la puerta de mi cuarto con llave, la cámara la encendí en dirección a la venta abierta, apagué la luz y me dispuse a acostarme en compañía de Pelusa

El reloj que estaba en mi cómoda marcaba las 9:00 pm

Así que me dije a mí misma -“Laura no tengas miedo, sé fuerte”-.

Pronto solo se escuchaba el ruido de los autos que pasaban por la avenida, al vivir en la ciudad solía haber ruido.

Pasaban los segundos, los minutos y nada extraño ocurría, una ambulancia pasó cerca y miré el reloj de nuevo, marcaba las 9:15 pm…

 

No sé como explicar lo que ocurrió, pero lo intentaré: de un momento a otro Pelusa escapó de mis brazos y corrió de un lugar a otro de la habitación, estaba aterrorizado, no dejaba de maullar de hacer ese ruido extraño que hacen los gatos cuando pelean, la puerta de mi cuarto la comenzó a arañar

Yo buscaba la causa de su reacción, mas nada fuera de lo normal había ocurrido, la ventana abierta dejaba entrar aire y entonces un fuerte rechinido escuché, era como metálico.

Pelusa dejó de arañar la puerta, volvió a mi cama, estaba tranquilo e incluso ronroneaba.

-Que fue lo que pasó?- le dije

El cuarto fue iluminado por una luz roja tenue pero que cada rincón iluminaba, no emitía ruido alguno, no irradiaba calor.

Pensé rápidamente en que la luz venia de algo que estaba afuera por lo que cerré las cortinas y la ventana también; para mi sorpresa la luz roja seguía allí.

En mi mente comenzaron a desfilar historias de fantasmas, de abducidos, así que me pellizqué el brazo izquierdo pensando que despertaría, pero no era un sueño, yo esperaba que algo pasara mas nada ocurría, se escuchaba el viento chocar mi ventana incluso el ruido de una ambulancia que pasaba por la avenida.

-¿Quién eres?-pregunte

La luz roja cambió su tono a un rojo más fuerte , y entonces en el centro del techo más o menos donde el foco de mi cuarto estaba, se dejaron ver tres círculos de un mismo tamaño, los cuales estaban unidos, los círculos tenían las mismas dimensiones.

Eso me causó gran susto, por lo que me cubrí con las sabanas, entonces creí estar a salvo, mas no lo estaba pues sentí una fuerte y penetrante mirada, además de sentir un respirar frente a mi rostro…

Autor: kaleido.

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